Menos es más en estos días para Madonna.
La cantante, que ha construido su carrera en una imagen siempre cambiante, parece haberse asentado en una nueva: el rostro limpio de una mujer de cincuenta años de edad.
Casi sin maquillaje, su cabello recogido a un lado y con una amplia sonrisa, fue vista en el aeropuerto de Nueva York para tomar un vuelo a Londres.
Y a diferencia de muchos de sus últimas apariciones, donde se veía terriblemente joven, esta vez Madonna lució un poco más cercana a lo que realmente es - una mujer en buen estado de conservación de 52 años de edad, y madre de cuatro hijos.
Y aunque lucia unas patas de gallo inusuales en sus ojos por la falta de maquillaje, su cuerpo esta en optimas condiciones.