El actor James D'Arcy, que interpreta al Rey Eduardo VIII en la nueva película dirigida por Madonna, "W.E.", ha dedicado unas palabras a la Divina en una reciente entrevista para The Sunday Times. A continuación os resumimos las partes más interesantes.
Para ayudarle a investigar en su papel, Madonna le dió "no podría decirte cuántos libros llenos de post-it casi en cada página". Madonna "observó que si mencionas a Eduardo y a Wallis, es como lanzar un cóctel molotov en la conversación". Añade que la propia Madonna "es como Eduardo y Wallis, en el aspecto de que todo el mundo tiene una visión de ella". Antes de que el papel llegase a D'Arcy, Ewan McGregor fué rumoreado para interpretar a Eduardo VIII, pero se desechó la idea. "No puedo creer que yo fuese la primera opción para la película", afirma. "No conozco lo de Ewan pero se que Vera Farmiga iba a interpretar a Wallis pero se quedó embarazada. Asi que mejor para Andrea y para mí de estar en disposición de competir por papeles en los que actores de renombre también fueron considerados".
Se conocieron en un extraño y transatlántico cásting vía Skype. "Madonna hablaba y en un punto Skype se congeló. Si hubiera estado hablando con un amigo, hubiera sido en plan 'espera, que se ha pillado, te vuelvo a llamar', pero no me sentiría a gusto diciéndole eso a Madonna, asi que seguí hablando durante 10 minutos pensando en que ojalá la imagen se arreglara. Fué extraño hablar con la más famosa estrella del pop de los últimos 25 años en mi ordenador".
Cuando la conoció en persona, reconoce que quedó impresionado. "Pero ella se implica genuinamente en la conversación contigo, asi que no puedes pensar durante demasiado tiempo en cómo te impresiona. Es totalmente humana y quizá yo no esperaba eso tanto. Mucho más modesta de lo que te puedas imaginar. Muy habladora, y hablando de cosas normales. Es verdad, es genial, divertida, sexy, me encanta... y seguimos en contacto. Y sí, es sexy. Desde luego no es Madonna por casualidad".
"Es muy clara respecto a lo que quiere en el set", insiste James. "Yo no creo que eso sea algo negativo. Me gusta que los directores tengan muy clara su visión. Tiene una ética del trabajo mayor de la que jamás he visto en nadie. Sabía más del tema de la película que todo el equipo y el elenco juntos, y muy segura de cómo quería que fuese. Fué muy emocionante porque su pasión por el tema era tan grande que era contagiosa".
Para ayudarle a investigar en su papel, Madonna le dió "no podría decirte cuántos libros llenos de post-it casi en cada página". Madonna "observó que si mencionas a Eduardo y a Wallis, es como lanzar un cóctel molotov en la conversación". Añade que la propia Madonna "es como Eduardo y Wallis, en el aspecto de que todo el mundo tiene una visión de ella". Antes de que el papel llegase a D'Arcy, Ewan McGregor fué rumoreado para interpretar a Eduardo VIII, pero se desechó la idea. "No puedo creer que yo fuese la primera opción para la película", afirma. "No conozco lo de Ewan pero se que Vera Farmiga iba a interpretar a Wallis pero se quedó embarazada. Asi que mejor para Andrea y para mí de estar en disposición de competir por papeles en los que actores de renombre también fueron considerados".
Se conocieron en un extraño y transatlántico cásting vía Skype. "Madonna hablaba y en un punto Skype se congeló. Si hubiera estado hablando con un amigo, hubiera sido en plan 'espera, que se ha pillado, te vuelvo a llamar', pero no me sentiría a gusto diciéndole eso a Madonna, asi que seguí hablando durante 10 minutos pensando en que ojalá la imagen se arreglara. Fué extraño hablar con la más famosa estrella del pop de los últimos 25 años en mi ordenador".
Cuando la conoció en persona, reconoce que quedó impresionado. "Pero ella se implica genuinamente en la conversación contigo, asi que no puedes pensar durante demasiado tiempo en cómo te impresiona. Es totalmente humana y quizá yo no esperaba eso tanto. Mucho más modesta de lo que te puedas imaginar. Muy habladora, y hablando de cosas normales. Es verdad, es genial, divertida, sexy, me encanta... y seguimos en contacto. Y sí, es sexy. Desde luego no es Madonna por casualidad".
"Es muy clara respecto a lo que quiere en el set", insiste James. "Yo no creo que eso sea algo negativo. Me gusta que los directores tengan muy clara su visión. Tiene una ética del trabajo mayor de la que jamás he visto en nadie. Sabía más del tema de la película que todo el equipo y el elenco juntos, y muy segura de cómo quería que fuese. Fué muy emocionante porque su pasión por el tema era tan grande que era contagiosa".