Las estrellas que acuden al Festival de Cine Internacional de Toronto siempre dan de qué hablar, ya sea por sus excentricidades, su sencillez o simplemente, porque no les gusta pasar desapercibidos.
Madonna llamó la atención porque llegó con cuatro escoltas personales, y pidió para su día de actividades seis más; entre su lista de solicitudes había una marca de secadora para cabello específica, pastillas de jabón de tocador de más de 700 dólares canadienses (más de 7 mil pesos) y una suite de alrededor de 6 mil dólares (más de 60 mil pesos).
"Sólo estuvo un día, ni siquiera pasó la noche en la habitación de hotel, pero estaba espectacular. Tenía flores blancas, muebles exclusivos de una marca que a ella le gusta y un catering con alimentos orgánicos. Tuvo a su disposición a alrededor de 14 personas. Además, cuando estuvo en los salones de prensa, en la conferencia y las presentaciones de su película (W.E.) se quitó el aire acondicionado, ya que ella no trabaja con aire acondicionado", informó una fuente de la producción del festival.