19 de septiembre de 2011

Madonna Words: "Ningún hombre ha dejado su reino por mí"



La página Inquirer Entertainment publicó una entrevista que le realizó a Madonna durante la promoción de "W.E." en el Festival de Toronto.

IE: El rey Eduardo VIII dejó el trono por estar con Wallis Simpson. ¿Qué has dejado tú por amor?
M: Cuando amas a alguien siempre te encuentras a tí misma haciendo algún tipo de sacrificio. Esa es la naturaleza del amor. Amo muchísimo a mis hijos, tengo que hacer sacrificios por ellos de manera regular.

IE: ¿Qué le cuentas a tu hija sobre el papel de las mujeres y las relaciones?
M: Como mujeres, vemos las relaciones como algo en plan: 'mira, ése es el tipo de hombre con lo que tus padres quieren que estés, tus amigos piensan que deberías estar con él, etc.' Quizá se ven bien en el papel pero no resultan buenos para tí. Asi que es un mensaje importante para mi hija, a su edad, comprender que tenemos que tomar nuestras propias decisiones. Tenemos que hacernos nuestro propio camino en la vida y pasar de las expectativas de la sociedad sobre con quién deberíamos estar.

IE: Puedo imaginarme que un hombre deje cualquier cosa por tí.
M: Yo no diría eso. Cuando estaba investigando para esta historia, me hice a mí misma esa misma pregunta. Guau, cómo debe ser sentirse tan querida para al final de la historia descubrir que era un gran peso de responsabilidad sobre sus hombros.

IE: ¿Significa eso que tú sabes lo que es sentirse amada así?
M: Sé lo que es sentirse muy amada pero nadie nunca ha dejado su reino por mí.

IE: ¿Cómo llevas las altas expectativas que algunas personas tienen de tí como directora?
M: No estoy segura de qué expectativas la gente tiene de mí como directora, ya que sólo he hecho otra película previamente a ésta. Tienes más expectativas de la gente cuando ya has visto sus trabajos antes y es cuando esperas que sus trabajos actuales sean tan buenos como los previos. La gente es más crítica conmigo que con un director anónimo porque yo he tenido éxito en otros ámbitos de mi vida. Siento la presión, sí.

IE: ¿Cómo conseguiste el permiso de Mohamed Al-Fayed, propietario de la casa de Eduardo y Wallis en Bois de Boulogne?
M: Sabía que era el propietario y que había subastado gran parte de ello. Pero sabía que aún poseía Bois de Boulogne y quise rodar allí y usar su imagen en la película. Asi que necesitaba su permiso. También sabía que tenía muchas cartas del duque y la duquesa. Asi que tenía muchas razones para querer conocerle. Fué extremadamente generoso y cercano.

Tan pronto entré en su oficina, me enseñó libros y cartas. No me dejó llevármelas, tuvimos muchos encuentros, quería ver el guión. Le tuve que dar las escenas en las que salía él. Me dió permiso. Accedí a ayudarle con una obra de caridad que su hija llevaba a cabo en Inglaterra. Fué como un trato, creo que fué un trato justo.


IE: ¿Fué un reto retratar la grandeza de los Años 30 y mostrarlo como algo íntimo al mismo tiempo?
M: Extremadamente duro. Quieres tener la autenticidad de la época. Quieres tener esos grandes elementos de la época para mostrar esa vida de lujo, pero a la vez si lo muestras así todo el tiempo no se ven realmente a los personajes, asi que se necesita intimidad con ellos también. Tener una combinación de ambos fué importante para mí.

IE: ¿Hablaste con Sean Penn y Guy Ritchie sobre el guión?
M: No le enseñé el guión a Sean, hablé con él sobre hacer la película. Siempre me ha apoyado como persona creativa.

Cuando estaba escribiendo, en un momento dado le entregué el guión a Guy. Compartí con él conceptos, historias e ideas porque a él le interesaba la historia desde un punto de vista político. Guy me dió consejos sobre cámaras o sobre técnicos de sonido u operarios de cámara.


IE: ¿Cómo de bueno es tu sistema de apoyos?
M: Tengo un buen sistema de apoyos en general, un gran equipo de gente que trabaja conmigo. El equipo creativo con quien hice la cinta fué de gran apoyo. Mis hijos fueron un enorme apoyo y me perdonaban las ausencias. Mis amigos, mi familia... todo el mundo me animó.

IE: ¿Ha intentado la gente encasillarte?
M: La gente tiene opiniones sobre lo que debería o no debería hacer, pero no, nunca he sentido que nadie me dijera: 'no puedes hacer ésto'. Cuando me mudé a Nueva York era bailarina, siempre me ha gustado la aventura desde un punto de vista creativo. Nunca imaginé ser cantante o letrista pero me abrí a las experiencias y una cosa llevó a la otra.

IE: También eres actriz, pero ahora que has dirigido tu segunda película, ¿crees haber encontrado tu espacio?
M: Prefiero ser una narradora de historias. Como actriz eres parte integral del film pero no es tu punto de vista. Es un error pensar que puedo controlarlo todo, porque, por ejemplo, no puedo controlar el clima o que un bailarín se lesione.

Uno tiene que lidiar con los puñetazos asi que es bueno estar lo más preparado posible. Como directora tienes que aprender a lidiar con los que no están de acuerdo de buena gana porque a lo largo del día oyes la palabra 'no' miles de veces. Asi que trato de trabajar con ese tipo de restricciones, ser creativa es un gran reto pero lo disfruto.


IE: ¿Cuando fué la última vez que estuviste en una subasta?
M: Una subasta de cuadros de Tamara De Lempicka hace dos años, pero no adquirí nada porque era todo demasiado caro.

IE: ¿Qué te saca de quicio?
M: ¿Aparte de las hortensias? La gente que no está preparada.

IE: ¿Puedes hablarme de los directores que te inspiran, especialmente para esta película?
M: Varios y por varias razones. La cinta de Ingmar Bergman, "Persona", la historia de dos mujeres con una relación simbiótica, y que en muchas maneras intercambian posiciones. La naturaleza de su relación me interesó.

También soy una gran fan de Alain Resnais y su film "Last Year At Marienbad". Me gusta su uso de los movimientos de la cámara y filmar en pasillos largos y espejos. Esa película fué muy arriesgada para su época y rompió muchos tabúes sobre rodar. Los actores no tenían guión, iban al set y esperaban encantados que el director les dijera lo que tenían que hacer. Me fascinó el hecho de que los actores tomaran estos riesgos y de que él también estuviera dispuesto a asumir el riesgo. Fué una gran inspiración.


Inquirer Entertainment